lunes, 27 de enero de 2014

Crónica negra del sensacionalismo periodístico

Sigo sin seguir a La Razón en Twitter. Una, que es de costumbres. Tras tres años sin seguirlos, no iba a ser ahora cuando empezara. Pero eso no evita que lleguen a mi timeline twittero algunos enlaces. Ya no suelo abrirlos, me estaré volviendo intolerante con los años. O quizá es que prefiero evitar cabrearme con la desinformación. Pero cuando un tweet como este...:
... llega al timeline, es difícil resistirse. Yo qué sé qué hago levantada a estas horas... Pero la noticia que uno se encuentra vale la pena el click y hacer el esfuerzo de leer a la una y media de la madrugada.


Ocho puñaladas terminaron con la vida de Arancha

26 de enero de 2014. 03:06h - Laura L. Álvarez. Madrid

Puede que se hubieran conocido esa misma noche, que coincidieran «pillando» cocaína y, por la razón que sea, acabaron juntos en casa de él. Pero también cabe la posibilidad de que estuvieran liados, a pesar de que ambos tenían pareja, y la noche de pasión entre los dos amantes acabó en tragedia. Sin embargo, según los investigadores, la posibilidad de que se trate de un episodio de violencia de género va perdiendo peso a medida que transcurren las horas. El misterio y la incredulidad de sus allegados rodea el segundo caso de muerte violenta acaecido en la región en 2014. Ayer en la comisaría, donde se encontraban los familiares de ella, nadie se explicaba qué hacían juntos Arancha y Emiliano la noche del viernes, de qué se conocían, pero, sobre todo, qué ocurriría para que él la golpeara con brutalidad ya de madrugada y la acabara apuñalando, degollándola y dejándola morir desangrada. No quiso declarar ante los agentes del Grupo V de Homicidios pero sí se desprendió de algún comentario que se habían conocido esa misma noche en un poblado para conseguir estupefacientes, según fuentes policiales. Lo más cercano que hay por allí es un barrio dominicano en Alcobendas donde se puede adquirir todo tipo de droga; un poblado como tal, sólo podría ser el de Valdemingómez, hasta donde se llega en nada por la M-45.
[...]


El artículo sigue, podéis leerlo. En el mismo tono. La fotografía que ilustra el artículo la extraen del Facebook de la víctima. Sensacionalismo puro. Un artículo novelesco que intenta imitar una crónica negra y que, sin duda, se pasa de rosca. Detalles como que estuviera o no "pillando cocaína", o sobre si estaban o no "liados", expresiones como "se llega en nada por la M-45", "tajos" o "la joven, muy menudita"... Recuerdan a todo menos al relato periodístico que explica que una joven ha sido asesinada en extrañas circunstancias. Más bien recuerda a una novela mala. Una novela que ni respeta la presunción de inocencia ni la intimidad de los protagonistas. ¿Realmente era necesario saber que el supuesto asesino tiene una hija, su edad y su nombre?

Pero lo que me ha llamado la atención ha sido el nombre que firmaba este artículo: Laura L. Álvarez. Mi patética memoria para otras cosas ha activado un resorte y buscando en el archivo del blog... ¡Efectivamente! ¿Recordáis la "pasión gay en el gym"? De la misma "periodista", si es que se la puede llamar así, en La Razón. 

Con la cantidad de periodistas que hay en paro, muchos de ellos realmente magníficos, no sé cómo gente de la talla moral de Laura L. Álvarez sigue escribiendo en un medio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario