jueves, 31 de mayo de 2012

Necesitamos un rescate moral

Necesitamos un rescate, pero no económico. Me refiero a un rescate moral.

Españoles, es hora de admitirlo. Necesitamos un rescate moral que nos libre del bochorno continuo en que vivimos. Un bochorno inducido por quienes deberían dar ejemplo. Sí, conciudadanos, los trabajadores han hecho bien su tarea. No se ha derribado ningún edificio de los que han construido, los coches que ensamblan funcionan, la comida rápida que nos sirven colapsa nuestras arterias como se espera de ella. La parte de abajo de esa pirámide social no nos ha defraudado. Sin embargo, a medida que uno se aproxima a la cúspide puede percibir el insoportable hedor de la ineficacia, la hipocresía y la desfachatez con que ellos mismos la amparan. Es como subir en ascensor a un rascacielos: cuantos más pisos subes compartiendo espacio con 20 personas, más pedos se acumulan.

¿Cómo entender que mientras un enfermo de diálisis tiene que pagar el taxi que lo lleva a recibir su tratamiento, cualquier concejal de Castellón tenga a su disposición un coche oficial para acudir a la inauguración de un aeropuerto sin aviones?

¿Cómo admitir que la misma empresa que paga 14 millones de euros a uno de sus directivos responsables de haberla llevado a su hundimiento tenga la desvergüenza de deshauciar de su casa a una familia que no puede hacer frente al pago de su hipoteca? ¿Quién les explica que además les donaremos generosamente 23.000 millones de euros para que lo sigan haciendo?

¿Cómo conocer lo que ha pasado? ¿Cómo explicar a nuestros hijos que políticos corruptos consigan mayorías absolutas como un jugoso regalo de los propios ciudadanos a los que roban y siguen robando?

¿Cómo soportar que periodistas que consideraron que prohibir fumar en los bares era poco menos que el apocalipsis se muestren ahora tan dóciles y comprensivos con un Gobierno que se empeña en conseguir oxígeno de Bruselas a partir de los pulmones de sus ciudadanos? Eso si no los habéis vendido ya para hacer frente al copago.

¿Cómo entender que quien dice no poder dormir pensando en los jóvenes sin trabajo se despierte en Botswana con una cadera rota?

Sé que estáis sedientos de justicia, y así vais a seguir, porque ¿cómo quieren convencernos de que todos somos iguales ante la dama ciega si los señores que la imparten gozan de privilegios de sátrapa? ¿Cómo entender que quien se proclama católico y afirma que los católicos nunca se equivocan porque obedecen al Papa se niegue a explicarnos en qué ha gastado 18.000 euros de dinero público en Marbella? Ay, Justicia, que deberías ser el pilar de la democracia, nos has defraudado. Ya sólo podemos creer en las votaciones de Gran Hermano.

Cada uno es libre de rezar a los dioses que quiera, como dejo Conan el Bárbaro. Pero, dado que la ley de los hombres ha cerrado el caso, que se nos permita al menos exigirle explicaciones en el ámbito de la jurisdicción divina. Como católico practicante, estoy legitimado para alzar la voz y decir: ¡qué vergüenza ese lujo para un creyente! Es como si Jesucristo hubiera ido a Marbella por asuntos de trabajo y en vez de una borriquilla hubiera entrado montado en Imperioso.

Por todo esto, proclamo la necesidad inminente de un rescate moral, un rearme ético. Porque para salir de pobre sólo hace falta dinero, pero recuperar la decencia moral es mucho más difícil. Y os pondré un ejemplo...

Este grandísimo discurso no es obra mía, por supuesto, sino del siempre fantástico y ácido Gran Wyoming, que anoche en El Intermedio nos hacía ver que nuestro problema no es tanto económico como moral y que, por mucho rescate económico que nos brinden, si no reformamos nuestra moral, todo esto volverá a suceder.

Podéis ver el discurso con el ejemplo final aquí.

Salida de emergencia: volver al aula

Miles de jóvenes que han querido incorporarse al mundo laboral retoman sus estudios como alternativa a continuar en el paro

Carlos Ibarra es un joven ilicitano de 24 años y forma parte de esos miles de jóvenes - un 48,61% del total, según los datos del paro de abril - que quieren un empleo, pero no lo encuentran. Él, como muchos otros jóvenes, ha elegido retomar los estudios en busca de ese Dorado que promete la ampliación de formación de cara a incorporarse al mundo laboral.
Según el INE, los alumnos de grado y de máster aumentaron el pasado año un 36% y un 29,5%, respectivamente. Los estudios son la salida al tedio de no hacer nada para miles de jóvenes - y no tan jóvenes - que no ven salida a su situación, y que prefieren aumentar sus conocimientos, titulaciones y posibilidades mediante la ampliación de sus estudios que estar todo el día en casa sin hacer nada.
Es el caso de Carlos, que actualmente se prepara para realizar la prueba para acceder a un grado superior. Es la única alternativa que le queda, aunque él mismo confiesa que no lo hace por gusto: “Lo hago porque no tengo más remedio”, afirma resignado.
No quiere estudiar, pero lleva mucho tiempo buscando trabajo y no encuentra nada. Después de las prácticas que hizo cuando terminó los dos ciclos formativos de grado medio que ya tiene, Comercio y Auxiliar de Enfermería, sólo ha tenido un trabajo: “Duró 5 días y al terminar, me echaron a la calle. Lo conseguí gracias a mi hermano”.

LA CULTURA DEL ENFUCHE 
Carlos destaca que las “recomendaciones” siguen siendo muy habituales en el mundo laboral, muy a su pesar: “Casi todos los que conozco que están trabajando es porque su familia tiene una empresa y los pueden colocar, o porque conocen gente. Se cultiva la cultura del enchufe, y siempre será así”.
Carlos también se lamenta de que los empresarios no den oportunidades a los jóvenes, ya que siempre buscan gente con experiencia y “una persona que acaba de estudiar o que termina una carrera es difícil que tenga experiencia, y por lo tanto no lo van a contratar”. El joven está convencido de que ese es uno de los grandes problemas que hay que solucionar para que baje el paro juvenil tan alto - casi la mitad de la población joven - que existe en España. Carlos añade que no pueden pretender solucionar el paro mientras toman medidas como aumentar la edad de jubilación: “Se ha alargado la edad de jubilación, y si la gente mayor no se jubila, los jóvenes no pueden acceder a sus puestos”.

LA INUTILIDAD DEL SISTEMA
Carlos consta en el recuento de parados porque está inscrito en el paro, pero afirma que es un trámite que no le ha servido de nada para encontrar trabajo: “Me apunté hace ya bastantes años, cuando hice el primer ciclo. Simplemente fue un trámite, lo que hacían era ofertarme cursos para desempleados. Es poco útil. De hecho, ya me lo dijeron: ‘En el paro no te van a buscar trabajo’”.
No es lo único que el joven ilicitano ha intentado hacer para encontrar trabajo. Como muchos otros jóvenes y parados en general, Carlos ha repartido su currículo por todos los lugares posibles: “Iba a todas partes, echaba currículos donde me decían, si me enteraba de alguna noticia en el periódico o en la radio iba al sitio a dejar el currículo, hablaba con la gente y esperaba a que me llamasen”. Pero esas llamadas no solían llegar casi nunca: “Me han llamado alguna vez para alguna entrevista, pero no me han vuelto a llamar. Cuando abrieron en Elche el Hospital del Vinalopó, pasé varias pruebas y al final no me cogieron, aunque me quedé a las puertas”.

LA FIEBRE DEL TÍTULO
Este panorama es en el que se encuentran miles de jóvenes en toda España, que no pueden salir del nido de su casa y que son presionados por sus padres en muchas ocasiones para que continúen estudiando.
Los padres de Carlos han sido los que han animado al joven a que haga un ciclo formativo superior, pese a que a él no le agradaba la idea: “Pienso que algunos padres sufren de titulitis. A mí me han dicho, y no sólo mis padres: ‘Tú no pares de formarte, porque cuantos más títulos tengas para trabajar, mejor, tendrás más posibilidades’. Eso no se cumple. Pocos de los que han estudiado conmigo, y de los que conozco en general, están trabajando”. Puede palparse la desilusión del joven en sus palabras, copia de la desesperanza que cunde entre gran parte de la juventud española. 
Aún así, la mayoría de jóvenes aprovecha el parón entre que dejan de estudiar hasta que se incorporan al mundo laboral para aumentar sus competencias en idiomas u otras habilidades. Carlos no es la excepción: “He hecho varios cursillos, que valen para seguir formándote. Y el tema del inglés me lo había planteado, pero no he visto nada todavía”.
Como muchos, Carlos no entiende el objetivo de tanta formación, ya que la competencia en el mundo laboral es brutal y es complicado ser el mejor: “Siempre dicen: ‘Tienes que seguir formándote, porque podrás acceder a un mejor trabajo’, y luego acabas repartiendo pizzas”. En ocasiones, ni eso.

RECORTES EN EDUCACIÓN
Muchos jóvenes que huyen de la crisis y el paro retornando a las aulas se encontrarán de nuevo con la crisis en primera persona. Los recortes en educación son una realidad: afectarán al sistema de becas y disminuirán los beneficiarios. Las matrículas universitarias aumentarán hasta 560 euros por año y los ciclos de formación superior dejarán de ser gratuitos y costarán 360 euros. 
Por un lado se anima a los jóvenes a que se formen y por el otro se restringe el acceso a la educación: “Veo bien que nos pidan que nos formemos, pero a lo mejor luego hay gente que no puede pagarse los estudios y no puede hacer aquello que le gusta”, opina Carlos. Al preguntarle sobre qué pasaría si se viera obligado a trabajar para pagarse los estudios, contesta: “Creo que en mi situación no podría. Y como yo, seguro que habrá muchísimos que no pueden”.

PERSPECTIVAS DE FUTURO
Se dice que la actual generación de jóvenes será la más formada de la historia de España, pero parece que esto no repercutirá en el país del modo que debería, ya que muchos jóvenes optan por marcharse al extranjero en lo que ya se ha calificado como fuga de cerebros. “La gente se está formando demasiado porque si las cosas luego no van bien aquí, pueden buscarse la vida en otro país. En esos países suelen pedir gente con titulación”. Carlos habla sobre salir al extranjero como muchos otros jóvenes. El dinero que el  Estado ha invertido en la educación de esos jóvenes se pierde o sus frutos y beneficios van a parar a otros países. “De momento, sólo he buscado en la Comunidad Valenciana, no he pensado irme más lejos”, cuenta Carlos cuando se le pregunta si ha pensado en emigrar. “En cuanto al extranjero, he estado informándome para saber si podría irme como voluntario a cualquier país europeo, porque eso sí que me interesa. Aunque no paguen, cubren los gastos de manutención. Si me planteara ya quedarme en uno de esos países, buscaría algo por allí y si me va bien, me quedaría, ¿por qué no?”. Pocos jóvenes descartan la emigración en la  situación actual.
Pese a que el estudio no es su pasión, Carlos no descarta entrar en la universidad si esta situación se prolonga después de que acabe el ciclo de grado superior de Laboratorio que quiere cursar: “Me lo tendría que pensar bastante. Si estuviera en una situación como en la que me veo ahora mismo, me lo plantearía, porque, como ya no tendría que pasar Selectividad, lo tendría fácil para entrar. Sería pensármelo. Cuatro años más no se notan”. Y se ríe. Está claro que el humor es más necesario que nunca en estos momentos.

lunes, 7 de mayo de 2012

Un ilicitano en Houston


Fran Mateu, director de Historia Muerta, ganador del Remi Award Especial
del Jurado del Festival de Cine WorldFest de Houston.

El joven ilicitano Fran Mateu es el director de Historia Muerta, un cortometraje de bajo presupuesto, pero gran calidad, que se rodó en 2010. Dos años después, tras pasar por diversos festivales y ganar varios premios, le ha sido otorgado el galardón Remi Award Especial del Jurado del Festival de Cine WorldFest de Houston. Hablamos con el cineasta sobre esta historia de terror gótico, sus logros y sus próximos proyectos.

Pregunta: Uno de los primeros premios que ganaste con Historia Muerta fue el Premio Ciutat d’Elx a la mejor producción local, y el último ha sido el Remi Award Especial del Jurado del Festival de Cine Worldfest de Houston. ¿Qué otros reconocimientos ha tenido el corto? ¿En qué festivales ha participado?
Respuesta: Además de esos dos premios, de los que nos sentimos muy orgullosos, también ganamos el premio del público “Alicante Fantástika” en el Festival de Cine de Terror de Alicante “Navidades Sangrientas”. El cortometraje también ha sido proyectado en sitios dentro de España como la Semana Gótica de Madrid, la Muestra de Cine Fantástico de Toledo, el European Art Tour, Cortópolis, o el Festival Internacional de Cine Independiente de Elche. Cuando subtitulamos el corto en inglés empezamos a enviarlo fuera del país, y últimamente lo que más estamos teniendo son selecciones extranjeras como el Ca' Foscari Short Film Festival de Venecia, el 1000 Gritos de Argentina, varios festivales de México, el Crypticon Seattle Film Festival de Washington, el Loch Ness Film Festival de Escocia o el Lume Festival de Brasil.

P¿Cómo te sientes al haber conseguido el mismo reconocimiento que consiguieron en sus inicios grandes como David Lynch o George Lucas?
R: Al principio no nos lo creíamos. Cuando recibimos el comunicado del WorldFest de Houston lo tuvimos que leer varias veces porque yo personalmente no daba crédito. Historia Muerta es un corto muy modesto hecho con muy pocos recursos, y no pensábamos que saltara el charco de esta manera, regresando con ese galardón. Se han presentado más de 4.500 cortos de todo el mundo, por lo que el hecho de estar dentro de ese 12% de trabajos seleccionados para nosotros era ya un honor. Pero ganar ese reconocimiento ha sido todo un estímulo para seguir en el cine. A nivel profesional han sido varios chutes de adrenalina seguidos.

P: Historia Muerta no es tu primer trabajo. ¿Qué otros proyectos has dirigido?
R: Antes de Historia Muerta me dedicaba a estudiar publicidad y cine. En ese período lo que hice fueron ejercicios de rodaje que me pedían en la escuela. El formato final tenía forma de cortometraje, pero no teníamos que tratarlos como tal, pues nos pedían pautas a seguir. Es como la persona que quiere ser futbolista y ha de practicar cada día haciendo lo que le diga el entrenador. Historia Muerta ha sido mi primer partido, aunque aún tengo que seguir practicando mucho.

P: Historia Muerta es un corto de terror gótico. ¿De dónde surge la idea? ¿Qué influencias tiene la historia?
R: La idea la tuvimos Jesús Díaz y yo, y era hacer una crítica social comparando dos épocas, básicamente. El corto contiene momentos más cercanos al terror, o a la violencia más o menos explícita, pero lo que contamos realmente es una historia bizarra de amor. Como crítica social que es, la historia de por sí es una suma constante de influencias, tanto del cine, como de la literatura, la música, los videojuegos o la pintura.


De izda. a dcha.:
Jesús Díaz (director de arte y maquillaje de Historia Muerta y Operasiones Espesiales),
Paco Soto (director de Operasiones Espesiales y productor de Historia Muerta)
y Fran Mateu (director y guionista de Historia Muerta)

P: Se rodó en un tiempo récord. ¿Cómo fue esto posible? ¿Cómo financiasteis los gastos?
R: Ese tiempo record fue posible a todo el empeño que puso el numeroso equipo durante el rodaje y a la ardua tarea de preproducción, donde cabe destacar nombres como el de Anabel Mateu, Jesús Díaz o Paco Soto. Respecto a la financiación, intentamos minimizar todo lo posible consiguiendo colaboraciones. Por ejemplo, Alegría de las Fiestas colaboró con gran parte del vestuario, el Taller de Imagen de la UA con material de iluminación, etc. Al margen de esto, el dinero fue todo capital propio, no recurrí a ninguna subvención por la precaria situación en la que se encuentran.

P: Historia Muerta cuenta con una gran anécdota ocurrida en el Ciruelo Freak Cinema de Madrid que salió en muchos medios. ¿Qué ocurrió? ¿Significa que Historia Muerta no es un corto hecho para todos los estómagos?
R: En el Bar Chaíz, donde se celebra quincenalmente este evento, uno de los espectadores se desmayó ante la que se considera la escena de mayor impacto visual del corto. Con el desmayo, el golpe contra el suelo hizo que el espectador perdiera dos piezas dentales, y tuvieron que llamar al Samur y cancelar la proyección. En general, el corto lo considero hecho para cualquier estómago, no me parece un trabajo donde haya que advertir una violencia preocupantemente explícita ni nada por el estilo. Lo que sucede es que a veces el público puede ser susceptible y reaccionar de la manera menos esperada, pero suelen ser casos aislados, como éste que comentas.

P: ¿Existe alguna anécdota, además de la anterior, relacionada con el rodaje del corto o su exhibición?
R: De este tipo, en el estreno del corto en Elche hubo algunas personas que se salieron de la sala porque se marearon, pero no llegó a nada aún más grave. El rodaje sí que fue una anécdota tras otra, ya que duró tres días y tres noches seguidas, con muy pocas horas de descanso, y hubo algún que otro momento de delirio.

P: Paco Soto colaboró en Historia Muerta. Ahora tú eres el co-director de Operasiones Espesiales¿Cómo nace esa colaboración?
R: Nace precisamente con Historia Muerta. Cuando Paco rodó sus cortos Tonico el Munisipal y Carta a Mamá aún no nos conocíamos. Desde Historia Muerta, varias personas del equipo técnico y artístico hemos creado vínculos que han dado lugar a que nazcan este tipo de colaboraciones. Paco Soto es un gran profesional y ante todo una gran persona. Se lleva bien con todo el mundo, por lo que ya tiene que ser alguien muy hijo de puta para llegar a tener problemas con él.

P: ¿Qué otros proyectos tienes sobre la mesa?
R: La co-dirección del largometraje de Paco Soto Operasiones Espesiales, un proyecto que aún no podemos hacer público que está coordinado por Miguel Herrero Herrero, director del Festival Internacional de Cine de Sax, y mi próximo cortometraje, que estoy preparando paralelamente con Jesús Díaz, director de arte y maquillaje de Historia Muerta, que se rodará también bajo la firma Sotofilms a finales de este año.