martes, 13 de marzo de 2012

La reforma laboral paso a paso

¿Qué conoces de la nueva reforma laboral?
Lo más sonado de la nueva reforma laboral es que ahora podrán despedirnos - bueno, a los que aún tienen trabajo - pagando 20 días por año trabajado. El resto de medidas han quedado en un discreto segundo plano, pese a que también tienen su miga, algunas incluso más que un pago de 20 días por año trabajado. Hoy me llegó un mail que lo explicaba todo claro y fácil. Os traigo los puntos de la reforma laboral que menos han publicitado los medios y el Gobierno.

Nueve días de baja pueden llevarte al paro.
Aunque esté justificado. El absentismo del trabajador ya no depende del absentismo del grupo, ni de si la empresa se ha visto afectada por tu ausencia. Depende de cuántos días has estado fuera. Si tenemos en cuenta que una gripe puede durar perfectamente esos nueve días, o una fractura que requiera reposo o imposibilite el trabajo a desempeñar puede durar más, sólo hay que echar cuentas.

El despido ya no se producirá sólo si hay pérdidas.
Esta ley dice que el empresario podrá despedirte "cuando sus ingresos o ventas disminuyan durante tres trimestre consecutivos". Es decir, aunque tenga beneficios, si gana menos, podrá despedir a su plantilla. También pueden despedir si "han previsto” pérdidas, aunque sean  temporales.

La nueva reforma laboral permite que te bajen el sueldo.
La “cuantía salarial” se incluirá entre las condiciones de trabajo que la dirección de la empresa puede modificar de forma unilateral simplemente alegando razones "relacionadas con la competitividad, productividad u organización técnica o del trabajo de la empresa."

¿Qué pasa con el Estatuto de los Trabajadores?
La nueva reforma modifica el artículo 41 del Estatuto. Ahora, cuando existan razones económicas, técnicas, organizativas o de producción se podrán modificar la jornada de trabajo, horarios, turnos,sistema de remuneración y cuantía salarial... Además, podrá ser una decisión unilateral del empresario de efectos colectivos, aunque haya convenios en vigor.

El trabajador despedido tendrá que demostrar que su despido ha sido improcedente.
Todos los despidos se consideran procedentes. Si el trabajador no está de acuerdo es él el que debe ir ante el juez y demostrar que no es cierto. Los salarios de tramitación ahora solo se abonarán si, tras reconocerse la improcedencia, el trabajador readmitido, pero no si opta por la indemnización.

Los ERE ya no tendrán que contar con el permiso de la autoridad administrativa. 
Ya no es necesario contar con el visto bueno del Ministerio de Empleo o las consejerías de Trabajo. Se harán directamente, sin autorización previa de la Administración. Además, se amplían las causas objetivas para que se puedan acoger a este modelo de despido y acelera la tramitación.

Las bonificaciones por maternidad se han suprimido.
El Gobierno ha suprimido los incentivos existentes desde 2006 para los contratos por reincorporación de las mujeres tras el permiso por maternidad. Los empresarios tenían derecho a un descuento anual de 1.200 euros - 100 euros al mes - durante “los 4 años siguientes a la reincorporación efectiva de la mujer al trabajo”. Ahora ya no.

Se puede trabajar y a la vez cobrar el paro.
Se podrá en casos concretos. Se ha creado un contrato con deducciones para incentivar que PYMEs y autónomos puedan contratar jóvenes de hasta 30 años. El joven en cuestión puede seguir cobrando el 25% de la prestación del paro. Eso sí, el periodo de prueba en este contrato es de un año.  Aún no se sabe qué pasará con el otro 75% del paro, si se guarda ose pierde.
Los jóvenes no son los únicos que podrán trabajar y cobrar el paro a la vez. El Gobierno quiere que los parados realicen - gratis - trabajos para la comunidad. De dónde van a sacar tiempo para buscar trabajo es un misterio.

¿Y en los sectores con convenio?
La nueva reforma da la posibilidad a las empresas de ajustar las condiciones laborales de sus trabajadores y  saltarse un convenio colectivo en todos sus contenidos (salarios, jornada de trabajo, sistema de rendimiento o cambio de categoría profesional) Si el trabajador no está conforme podrá optar entre ser despedido con 20 días o reclamar en los juzgados de lo social.

La reforma condena a los parados sin subsidio a no encontrar trabajo en muchos años.
El porqué lo encontramos en que, gracias a la reforma, el empresario que contrate a un parado que esté cobrando el subsidio tendrá derecho a una bonificación del 50% de la cuantía de ese subsidio. ¿Para qué va a contratar a un parado sin subsidio o que cobre los 400 euros?

Si eres empleado público, esto también te afecta.
Con la reforma se podrá despedir al personal laboral de las Administraciones Públicas, pagándoles 20 días por año trabajado, con el límite de 12 mensualidades. Para acogerse a ese despido basta con que haya insuficiencia presupuestaria o cambios organizativos (por ejemplo, una externalización del servicio)

Aunque no seas personal público laboral, sino estatutario, también te afecta.
La reforma permite que se obligue a los parados con subsidio a prestar servicios en las Administraciones Públicas cobrando su desempleo. Eso permitiría despedir a miles de eventuales o interinos y sustituirlos por estos parados. 

Si eres funcionario (o estatutario) fijo, esto te puede llegar a salpicar.
Aún no se sabe, pero legalizar el despido de laborales fijos de Administración abre camino al futuro despido de funcionarios y estatutarios fijos. Y si te parece imposible, observa el caso de Grecia o Portugal.


Tras saber todo esto, ¿era necesario hacer una reforma laboral?
Según el Gobierno, "al ser el riesgo de despido muy reducido, se desincentiva el esfuerzo." Es decir, esto son como los latigazos que estimularan nuestra productividad.
Todo esto, y mucho más, está recogido en el BOE. Además, el Gobierno se está planteando revisar el derecho de huelga.

Creo que es el momento de hacer algo, ¿no? Olvídémonos de los colores y luchemos por nuestros derechos.

2 comentarios:

  1. excelente blog, gran informacion, muy bueno lo de los despidos laborales

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