lunes, 12 de marzo de 2012

Esto no es sólo una crisis periodística

El cierre de diarios no es el único problema al que se enfrenta el periodismo. Las emisoras de radio locales penden de un hilo.

Pasar por un kiosko y no ver Público colocado junto al resto de periódicos ya es una realidad. Otro medio ha cerrado a causa de, dicen, la crisis del periodismo. Junto a ADN ya son dos cabeceras las que nos han abandonado en menos de un año. Se habla de la crisis del papel, de la crisis del periodismo, y de que el futuro está en la red.
Sin embargo, hay un medio que ya ha sobrevivido a diversas revoluciones en el mundo de la información y la comunicación: la radio. Un medio que llega a casi cualquier lado y que contradice con su gratuidad las voces de aquellos que dicen que el periodismo de papel se muere porque el ciudadano no paga.
Desde las grandes emisoras nacionales a las pequeñas radios locales, algunas incluso sin licencia para emisión, la mayoría se sustenta gracias a la publicidad. Precisamente la falta de ella está siendo el problema de las estaciones de radio, sobre todo las locales. 
CADA VEZ MENOS PUBLICIDAD
“Cuando empecé a trabajar en Radio Express Cadena Cope y Cadena 100 Elche ponía cada hora 15  cuñas de publicidad. Un año después, solía poner 4 cuñas, y a veces eran de autopromoción, por lo que no dejaban dinero”. Quien habla es Pol Toral, ex-locutor de la radiofórmula de Cadena 100 Elche. Esta evolución deja entrever que la verdadera crisis de los medios no viene dada porque ahora el público no quiera pagar - ya que la radio es un medio gratuito al oyente -, sino que es consecuencia de que cada vez hay menos anunciantes dispuestos a invertir en publicidad en los medios locales debido a las estrecheces que tienen que soportar por la crisis económica y “a los altos precios de las cuñas”, reconoce Pol Toral.
RADIOS SIN LICENCIA
Otro problema al que se enfrentan las emisoras locales es la existencia de radios ilegales que saturan la banda FM y provocan interferencias. En la Comunidad Valenciana hay más del doble de emisoras piratas que legales, que no sólo sobrecargan el espacio radiofónico, sino que, en muchas ocasiones, también ofertan la posibilidad de insertar cuñas publicitarias para conseguir financiación, “todo en negro”, según Raúl Martínez, ex-locutor de Cadena 100 y Sol  FM, radio ilegal ya difunta. Esa competencia desleal afecta a la viabilidad de las emisoras locales, y ha causado que muchas estaciones reciban la orden desde Madrid de cerrar o de limitar las emisiones locales a programación enviada desde la capital.
En Alicante hay en este momento unas 90 emisoras de radio piratas, entre las que se encuentran Loca FM, Onda Blanca Radio, Radio 7, Radio 2000, Tele Taxi o la emisora joven municipal Radio Jove Elx, en la  que muchos locutores ilicitanos que han trabajado en Cadena 100 o Los 40 Principales dieron sus primeros pasos. Es el caso de Pol Toral, Raúl Martínez o Virginia Zaragoza, que fue despedida hace pocos meses pese a conseguir buenos resultados de audiencia. 

Fachada de Radio Elche Cadena SER, una de las emisoras históricas de la
Comunidad Valenciana / BEA LARA

MENOS PROGRAMACIÓN LOCAL
La falta de recursos obliga a las emisoras a restringir la variedad y la innovación. “Poníamos la misma programación al mismo tiempo en todas las emisoras de España, y lo único que cambiaba era el locutor y los bloques de publicidad que no tenían el resto de emisoras de España”, señala Raúl Martínez refiriéndose a la radiofórmula. “Cuando estaba yo [en Cadena 100, en 2006] hicieron una reducción de plantilla y despidieron a unos 150 locutores de toda España que se ocupaban de poner 5 o 6 horas al día música a su selección. No me tocó porque Elche y Benidorm fueron las dos únicas ciudades de España que continuaron haciendo local”, cuenta Raúl Martínez. 
Pese a ello, tenían que ceñirse estrictamente al guion porque la publicidad tenía que salir a su hora. “Nada de radio, nada de creaciones, nada de innovación, nada de dejarse llevar”, se lamenta el ex-locutor. “En Cadena Cope había un poco más de manga ancha porque, al ser radio local, la programación se basaba más en la participación del oyente”, reconoce Raúl Martínez. 
LA SOLUCIÓN NO ES EL PODCAST
Hace tiempo que se apunta a que el futuro del periodismo escrito está en internet y los medios digitales por la capacidad de actualización y de feedback con el lector que aportan. Muchos ya comienzan a pensar que, frente a lo costoso que es montar una emisora de radio y conseguir una licencia para la emisión y una cartera de clientes que paguen por publicidad, la solución es autogestionar una radio por internet que funcione a través de streaming o por podcast. 
Raúl Martínez no piensa igual: “No puede ser radio desde el momento en que tu voz no sale al aire, por mucho que llegue a un altavoz. La radio tiene la característica de ser instantánea, y por eso es verídica y tiene credibilidad. Cuando sale, se escucha.” 
Solo el tiempo dirá cómo evolucionarán las radios locales, y si estas están condenadas a desaparecer o a convertirse en meros repetidores debido a la crisis, no periodística, sino de la publicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario