sábado, 31 de diciembre de 2011

Black Mirror: el reflejo de una sociedad enferma

Cuando me recomiendan una serie, suelo hacer caso de la recomendación. Eso me hace descubrir series absolutamente geniales, series con las que pasar un rato y series que criticar con conocimiento de causa. Esta vez, la serie que me recomendó @HighHoper me ha parecido tan genial como para dedicarle una reseña.


Black Mirror, de Charlie Brooker, es una serie tan corta como intensa. En tres capítulos que duran desde unos 40 a unos 60 minutos, repasa las implicaciones que puede llegar a tener una sociedad de la información como la que tenemos: las personas están interconectadas entre sí, conectadas con sus smartphones  constantemente a internet, controladas a través de sus dispositivos, y el todo vale se hace cada vez más evidente.

La trama de los tres capítulos es independiente, es decir, cada capítulo tiene un inicio, un desenlace y un final cerrado, lo que hace que la serie pueda verse como si de tres películas o mediometrajes independientes se trataran. Sin embargo, una idea hila la serie: ¿cómo cambia nuestra realidad y forma de ver las cosas el bombardeo constante de información al que estamos sometidos? Además, la serie va en progresión con respecto a la tecnología utilizada: el primer capítulo muestra los medios que tenemos actualmente (internet, televisión) y el segundo y el tercero muestran tecnología con la que de momento sólo podemos soñar.


El primer capítulo, escrito por el propio Brooker, y con el nombre de 'The national anthem', plantea al espectador la inmediata pregunta "¿y tú qué harías?". 

En Reino Unido, la princesa del pueblo - que no es ninguna suerte de Belén Esteban, sino más bien una Lady Di - es secuestrada. El secuestrador usa Youtube para hacer llegar al Primer Ministro un mensaje: la princesa morirá si él... no sale en televisión amándose a una cerda.

El morbo que mueve a la gente, la dignidad y el orgullo contra lo que es correcto o el bien mayor, la imposición de la masa sobre el individuo, la falta de escrúpulos entre los profesionales de la información con el fin de ser los más vistos, el fácil acceso y propagación de la información en internet... Todo esto y más se puede ver en este primer capítulo que, con diferencia, es el más impactante de toda la serie y, en mi opinión, el mejor y con más contenido moral. Quizá porque nos pilla más cerca el contexto que presenta este capítulo que el resto, y por lo tanto, presenta una situación que podría llegar a darse.

El segundo capítulo, '15 million merits', también lo firma Charlie Brooker, junto a Konnie Huq. Avanzamos con él hasta una sociedad en la que los estamentos no podrían estar más marcados: el más bajo - en el que se encuentran los gordos - se encarga de limpiar la suciedad de los del medio, y los del medio se dedican a pedalear en bicicletas estáticas para producir energía para los de arriba.

En esta sociedad, que se encuentra en medio de un mundo basado en Kinect (o en Wii) y en Britain's Got Talent, a los curritos pedaleadores les venden que pueden llegar a ser algo mejor que ciclistas que no van a ningún lado, que personas monocromáticas - todos van con el mismo uniforme - sujetas a unas estrictas reglas. Los acribillan constantemente con publicidad de aquellos que dejaron las bicicletas para poder vestir la ropa que quisieran, hacer lo que realmente les gustara y ser famosos. En definitiva, les venden la panacea

¿Cómo llegan a esa vida ideal a la que todos aspiran? Deben comprar un ticket para poder presentarse a un casting que determinará si sirven para algo de lo que buscan, ya sea cantante, actor o actriz porno, presentador de algún programa o concurso... Ese ticket cuesta 15.000.000 de méritos, es decir, años de trabajo. O no.

El bombardeo de la publicidad, el engaño, las apariencias, el esfuerzo por conseguir un sueño, el renunciar a uno mismo en pos de una vida supuestamente mejor... Todo podemos verlo en este segundo capítulo de Black Mirror.

El tercer capítulo lo firma Jesse Armstrong y se llama 'The entire history of you'. En la sociedad que nos presenta casi todo el mundo lleva implantado el grano, una unidad que almacena absolutamente todo lo que hacemos, vemos y oímos. Además, puede accederse a la información almacenada una y otra vez sin que esta se deteriore o sea alterada, como pasa en la memoria orgánica (es decir, la que traemos de serie), ya sea proyectándola en una pantalla o en los ojos de la persona.

¿Cuánto tiene de ventaja y cuánto de inconveniente? Posiblemente nunca olvides de este modo los momentos más maravillosos de tu vida, o la lista de la compra. Pero ¿qué pasa si quieres olvidar algo que te produce dolor? ¿Y si te roban el chip? ¿Es bueno que nuestras memorias - es decir, nuestras identidades - las custodien las máquinas, o es mejor que se haga a la antigua usanza?


Black Mirror es una reflexión sobre la información y la tecnología, cómo hacemos uso de ellas, cómo influyen en nosotros y cómo influimos en ellas. Tan fugaz que cuando terminas el tercer capítulo pones cara de ¿pero qué...? ¡¿Ya?!

sábado, 17 de diciembre de 2011

Porque esto es África

Este viernes por la tarde tuve la oportunidad de disfrutar de una película dentro de Antroposcopio, el ciclo de cine antropológico de la Universidad Miguel Hernández, que, pese a que no me ha contado nada que no supiera, me ha hecho ser más consciente de la situación a la que podemos llegar en España. La película, por cierto, es Bamako. En ella, la sociedad civil de Malí acusa al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional de los males de África.

No, España, por mucho que ciertos países de Europa se empeñen en vernos así, no es África. Ni es como África. España tuvo la suerte de no sufrir la colonización y descolonización. Tuvo suerte de poder desarrollarse, por poco que fuera, antes de que le colgaran una deuda escandalosa imposible de pagar. Estuvo inmersa jugando dentro del capitalismo salvaje, jugando con un fuego con el que sabíamos que podíamos quemarnos.

No, España no es como África en muchos aspectos. Pero con las declaraciones hechas por Rajoy estamos un poquito más cerca de serlo.


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Rajoy garantiza sólo cumplir el objetivo de déficit. Es decir, el gasto público se verá reducido a la mínima expresión, y me temo que a costa de medidas como las que ya se están tomando en algunas Comunidades Autónomas: retiro de la tarjeta sanitaria a desempleados de larga duración y extranjeros sin recursos, cierre de los centros de acogida de mujeres maltratadas, apertura de centros sanitarios de gestión privada en detrimento de la gestión pública - no olvidemos que tras la gestión privada se encuentran empresas que buscan beneficios, lo que se traduce en peor servicio -, recortes salvajes en los salarios de los funcionarios - más -, subidas de impuestos y tasas universitarias, venta de empresas y patrimonio público, copago sanitario, menor inversión en educación... y paro ya, porque la lista me parece interminable.

Todo esto, unido a medidas que se acercan, como los minijobs, que por desgracia no son productos de Apple, sino minitrabajos no cualificados en los que pagarán 400€ al mes por un máximo de 15 horas semanales. ¡Ah, es que en Alemania están! Sí, y la mayoría de los que los utilizan son madres de familia que quieren conciliar una vida familiar con un trabajo sin tener que ir ahogadas, estudiantes y personas ya jubiladas que quieren incrementar sus ingresos. Además, no olvidemos que estamos en España, ese país en el que tu contrato es de 8 horas y haces 10 o 12, porque si no, el jefe tiene en la puerta 50 más - ahora 300 - que no tienen tus principios o que están más desesperados que tú.

También se oyen campañas de ¡Los españoles cobran mucho! Hay que bajarles el sueldo. Empezando por que no es cierto que los españoles cobren mucho - el salario mínimo interprofesional es de 641 euros, el tercero más bajo de la UE, y la media del sueldo es de 22.511 euros (en 14 pagas, son 1.608 €, y hemos tenido en cuenta a los españoles ricos) -, bajar los salarios se traduce en algo de lo que se quejan también: el freno del consumo, tan necesario en el sistema en el que vivimos, que no es mejor ni peor, sino el que hay. Pero se pide moderación de los salarios.

Yo oí que vivíamos en el Estado del Bienestar. Era un pequeño puzzle de servicios que están retirando. Era un nivel de vida en el que nos habían convencido de que consumir nos hace felices, y ahora nos quitan la herramienta de consumo. Y no contentos con eso, nos intentan quitar la dignidad con contratos precarios y palmaditas en la espalda diciendo que hay que hacer un esfuerzo. No me importa hacer un esfuerzo, pero... ¿dónde está su parte del esfuerzo?

Despidos no, contratos precarios sí

Desde hace unas semanas, los trabajadores de EULEN ubicados en la Universidad Miguel Hernández de Elche se arremolinan en los pasillos. Las caras son de preocupación, sus voces tratan asuntos graves. Ya comienzan a notarse ausencias por los pasillos. Soli ya no ilumina las mañanas con su sonrisa y su buenos días. ¿Se habrá quedado en la calle con un marido en paro, dos hijos y una hipoteca por no querer firmar el precario contrato que la empresa ofrecía a sus trabajadores como alternativa a su despido? Sólo 10 personas han tenido la osadía de enfrentarse y no firmar ese contrato, entre las 100 que tenían que elegir. Esas 10 personas han sido despedidas.

Renuncia voluntaria, lo llaman. Renuncian a sus actuales condiciones de trabajo, sueldo, horarios, etc. o son despedidos con indemnizaciones de 20 días por año trabajado. No hay mucha elección entre estas opciones, sobre todo cuando tienes hijos a tu cargo o tu situación económica pende de un hilo. Sin embargo, el rector de la UMH se vanagloria de que los recortes que se contemplan en el plan de ahorro para 2012, entre los que se encuentra una renegociación de los contratos con EULEN, incluyen el compromiso de que nadie será despedido.

Dejando de lado que 10 personas se han quedado ya sin empleo, ¿a costa de qué son esos recortes? Desde siempre había tenido entendido que el trabajo dignifica, pero ¿qué trabajo dignifica cuando sus sueldos son bajos, sus horarios interminables y pesa sobre el trabajador la sombra de la coacción? Desde aquí hago un llamamiento a la comunidad de estudiantes de la UMH a que secunden cualquier acción a favor de estos trabajadores que organice el SEMH (Sindicato de Estudiantes Miguel Hernández) Y al rector, su Excelentísimo Señor Don Jesus Tadeo Pastor Ciurana, a que se sume a las protestas contra la política de nuevas condiciones de los contratos del personal de EULEN presente en la UMH. Sabemos que sólo quiere lo mejor para la comunidad universitaria, ya sean estudiantes y profesores - que utilizan los servicios -, o trabajadores de seguridad, limpieza y administración - que brindan los servicios -, y que no permitirá que ningún colectivo de esta comunidad se vea afectado por ningún tipo de coacción.


*Nota por si acaso: no soy portavoz del SEMH, ni éste tiene ningún tipo de responsabilidad respecto a mí, puesto que escribo desde la total libertad y responsabilidad individual. Sin embargo, apoyo y difundo las acciones y movilizaciones que el Sindicato ha hecho, hace y hará con respecto a este tema, y animo a la comunidad universitaria a implicarse en ellas.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Un gobierno en funciones no puede aprobar la ley Sinde

Hoy verás este texto en decenas de blogs. Si estás de acuerdo con él, reprodúcelo donde consideres oportuno.

Ante la previsible aprobación de la polémica “Ley Sinde”, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet seguimos manifestando;–como hicimos en el Manifiesto de 2 de Diciembre de 2009- nuestra firme oposición a una norma que incluye modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet. 

En principio no parece de recibo que un Gobierno en funciones adopte esta decisión en su último o uno de sus últimos Consejos de Ministros. Sería doblemente grave que se confirmaran las presiones ejercidas por EEUU, a través de su embajada en Madrid, como revelaron los cables de Wikileaks. En todo caso insistimos en estos razonamientos 

1.-Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión. 

2.-La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web. 

3.-La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional. 

4.-La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes. 

5.-Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo. 

6.-Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir. 

7.-Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticasauspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre. 

8.-Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro. 

9.-Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras

10.-En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.